Brochettes de cerdo al estilo satay

Por Elsa Manelphe.

En las calles de Malasia, Singapur o Tailandia el satay se come al paso, a toda hora del día o de la noche, a la vuelta de cualquier esquina. Se dice que este plato –equivalente de la brochette francesa, la espetada portuguesa, el shashlik ruso, el yakitori japonés– fue inventado en Java o en Sumatra, aunque los inmigrantes chinos reclaman su autoría, aduciendo que en uno de sus dialectos satay significa “tres veces apilado”, por las tres tiras de carne que se suelen utilizar (o por el modo de plegarlas en tres partes). En estas cocinas laberínticas, también recibe el nombre de satay cierta salsa que sirve de condimento para casi todo. Con variantes infinitas, lo curioso es que siempre su ingrediente principal es el cacahuate (en náhuatl) o maní (en guaraní), un producto originario de América del Sur.

Ingredientes:

• 1kg de carré de cerdo.
• 1 taza (220 ml) de salsa de soja.
• 2 cucharaditas de jengibre.
• 6 cucharaditas de maníes
• 6 cucharaditas de coco rallado
• 3 cucharaditas de hojas de cilantro
• 5 cucharaditas de jugo de lima o limón
• 5 cucharaditas de miel líquida

Para la ensalada:

• 6 tazas de hojas de rúcula
• 6 cdas. de hojas de menta
• 6 cdas. de ciboulette
• 6 cucharaditas de semillas de sésamo/ ajonjolí
• Aceite de girasol
• Sal y pimienta

Procedimiento:

• Procesar todos los ingredientes excepto la carne en la licuadora/batidora, hasta obtener una salsa cremosa.
• Volcar la mitad en un recipiente con tapa.
• Cortar la carne en tiras finas y largas (unos 2 x 6 cm), añadirla, mezclar bien, tapar y dejar marinar como mínimo 2 horas; idealmente, toda la noche.
• Reservar el resto de la salsa para acompañar el plato.
• Preparar las brochettes insertando tiras de carne a lo largo de los pinchos, clavando cada una varias veces, como formando una letra S.
• Si los pinchos son de madera, remojarlos previamente en agua por 5 minutos para evitar que se oscurezcan.
• Llevar las brochettes a la parrilla o barbacoa 10 minutos, o al horno precalentado a 250oC 15 minutos.
• Servir con la salsa reservada.
• Para acompañar, combinar las hojas y las semillas en una ensalada refrescante, aderezada con aceite de girasol, sal y pimienta. La ortodoxia oriental manda que cada comensal vaya sumergiendo su brochette en la salsa a su gusto, aunque también es válido rociarlas.

Para obtener un resultado sofisticado con un mínimo esfuerzo, el secreto es la maceración de la carne en la salsa: una versión 100% satay. Con unos faroles de papel y una mesita como un puesto ambulante, será una fiesta oriental.

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